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Written by
Manuel Riverón
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Tuesday, 18 April 2006 |
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La palabra humana salida de
cualquier boca es producto de
sonidos y articulaciones
producidos por las cuerdas
vocales, movimientos de la
lengua y la boca, y dirigida por
el cerebro humano pre-educado.
La palabra es una de los
maravillosos medios que Dios le
ha otorgado al ser humano para
su comunicación con los demás.
El hombre o mujer usando su
lengua materna y cultural puede
comunicarse no solamente con su
medio ambiental vivo sino con su
Dios, su creador. Dios con su
palabra creó el universo, todo
lo visible e invisible. Su
palabra tiene fuerza que da vida.
Jesús es esa palabra viva—no en
balde Pedro humildemente le dice
“A quien iremos si tu tienes
palabras de vida eterna?”
Pero es necesario saber y poder
discernir a qué voz vamos a
seguir. No debemos escuchar y
actuar ciegamente en lo que nos
dicen los demás. A veces creemos
ciegamente, confiamos en fulano
porque creemos que dice la
verdad. Por ejemplo,
constantemente somos
bombardeados por la televisión,
la radio, periódicos, revistas,
cartas, e-mails...etc donde
tratan de convencernos sobre un
producto; un seguro de automóvil,
de casa, de vida; sobre el amor;
el mejor político; un grupo
sectario religioso; el mejor
lugar para pasar unas vacaciones…
En muchas ocasiones creemos en
alguien que nos convence que su
manera de vivir y pensar es
compatible con nuestra creencia,
y más adelante descubrimos la
verdad y cambiamos de parecer
(de idea). Enseguida rompemos
con esa persona o grupos y nos
vamos detrás de otros o solos,
sin lograr discernir y poder
escuchar con claridad la
verdadera voz, la voz de Jesús.
El hombre a menudo promete, sin
embargo, rara vez cumplen con lo
prometido, y si lo hace, tiende
ser a medias, en ocasiones y con
condiciones.
La palabra de compromiso y
fidelidad al otro se viola a
diario. Los acuerdos entre
naciones se rompen de la noche a
la mañana. Los contratos se
desvanecen tras cualquier
adversidad. Las regulaciones y
leyes en la casa, en el trabajo,
en la escuela, en la sociedad...etc
no se cumplen tampoco. Ya no
sabemos a quién creer. No hay
confianza.
Dios nuestro Señor en la persona
de su hijo Jesucristo no nos
pone condiciones, no nos obliga
a seguirlo. Él nos dice las
cosas tal y como son, sin
rodeos. No nos pone letras
chiquitas al final del contrato.
Nos dice la verdad de nuestras
vidas y nos enseña cual es la
mejor ruta de viaje sin romper
el contrato. Su voz se hace guía
en el sendero pecaminoso de
nuestro caminar.
Hermano, qué voz te convence más;
la del mundo, la voz del pecado,
de Satanás y sus acólitos? ¿Sigues
la voz de los placeres de la
carne, la voz de la lujuria, los
celos, la envidias, la mentira,
la pornografía? ¿Cuándo fue la
última vez que hiciste un examen
de conciencia a profundidad? ¿Cuándo
fue la última vez que te
permitiste escuchar, en el
silencio de la oración, la voz
de Jesús?
Él es el único que tiene
palabras de vida. Es la única
voz que convence, que derrota el
pecado y la muerte en su
Resurrección. Si
Jesús de Nazaret, el rey de todo
el universo. Él es la verdad y
nunca nos engañará. ¿Lo crees tú
así? Espero que sí. Que la voz
de Jesús resucitado resuene en
tu corazón con la misma fuerza
que venció el pecado. RESUCITO!!!!!!!!!!Amen.
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Last Updated ( Wednesday, 11 April
2007 ) |