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Todos conocemos la profesión de
conducir un automóvil. Siempre hay
alguien que esta al volante como el
piloto, el maquinista, el
capitán...etc. ya bien sea
conduciendo un tren, avión, barco,
coche guiado por caballos o una
bicicleta...etc.
Tambien todo vinculo del transporte
humano necesita a alguien que lo
conduzca por una vía hacia una meta
o fin del viaje, hacia la felicidad
plena. Esa
persona eres tu mismo. Uno mismo es
quien toma su propio timón aunque a
veces tenemos
que averiguar con alguien la ruta,
reflexionar cual es el paso a tomar
ante de una tormenta de la
vida...etc., como los chóferes que
consultan un mapa, una brújula,
seguir las estrellas, las señales y
letreros en las calles y
carreteras...etc pero el que toma la
ultima decision eres tu. Eso que
quede claro.
Entonces, como todo transporte
necesita una guía o regla de
dirección, nosotros también
necesitamos a un guía a un chofer
para conducir nuestras vidas.
Primero lo hacen nuestros padres
después los maestros, los amigos
(as) y uno mismo. Al final es uno
mismo que toma la decisión de
escoger el camino la ruta a tomar.
El peligro esta en que muchas veces
quienes nos indican, nos regulan, y
nos manipulan terminan lanzandonos a
los brazos del desastre. El mundo la
televisión, los artistas, la moda,
la música son ejemplos claros .
El pecado tambien en todos sus
matices tiende a regir en su
actualidad a muchas almas.
Hay quien o quienes que dicen
que son libres y eso es falso. Viven
esclavos del que dirán, los amigos,
el vecino...etc.
Se vanaglorian en decir que están en
algo, en la última moda, en el
último grito. En realidad, la
mayoría siguen al ritmo de la música
del mundo mundano, mundo lleno de
ídolos e idolatrizan a muchos y a
muchas cosas.
Nuestras vidas son guiadas por otras
que hacen dinero a costa de uno
mismo.
En fin, tenemos muchos chóferes que
guían nuestras vidas. Pero al final
no llegaremos a donde Jesucristo
desea recibirnos.
Tenemos la dirección que nos dio
hace dos mil años y pico de como
llegar a El para el gran banquete
del cordero pero usamos al chofer
equivocado que nos lleve por el
camino que conduce a Jesus.
Hermanos y
hermanas en el Señor, Jesucristo nos
dio un chofer para que nos guiara a
su morada. Nos
dio su espíritu santo para que
guiara a su gran automóvil, la
iglesia. Somos caminantes en esa
iglesia o barca de pedro y Jesús es
el que esta al timón.
¿Hermano y hermana quien
conduce tu vida? hazte esta
pregunta. Ojala
que la respuesta sea que tu mismo
eres el que guía tu vida dejando de
piloto a Jesús porque el tiene la
sabiduría y la luz para que uno vea
el camino, el camino que me conduzca
felizmente a la dirección final, su
reino, una eternidad con el Rey de
Reyes. Que su
madre, nuestra madre Maria nos ayude
en nuestro caminar.
Amen. |