| Atrévete a ser feliz |
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| Written by Carlos Coello | |
| Wednesday, 13 July 2005 | |
![]() La felicidad es un estado continuo voluntario donde la persona que opta por vivirla, disfruta de sus bendiciones y a la vez corre por sus senderos con tranquilidad, inspirado, lleno de sueños, y con más ganas de vivir la vida. La felicidad es una actitud. Es un caminar bajo la sombra del altísimo; no es un destino. La felicidad es una forma de hablar, respirar, escuchar o sonreír diferente. Es un reto. La felicidad también es un decreto divino para todo hombre de Dios. No tiene límites ni dueño. Es universal, o si prefieres, accesible a todos los hombres.
Ningún gobierno te la puede dar ni quitar. Los gobiernos solo pueden confirmar este privilegio con leyes. Es por eso que en la declaración de la independencia de los Estados Unidos dice: “...todos los hombres fueron creados iguales, todos han sido dotado con derechos irrevocables como son el derecho a la vida, libertad, y la búsqueda de la felicidad.” (Folleto, The Constitution of the US, p. 35). La felicidad es un agente independiente. En otras palabras, la felicidad es independiente de profesiones, gustos, carreras, personas, o cosas. No es un sentimiento; ojo con esto. O sea, esto no es cuestión de sentirse bien, cool o happy.
No es fugaz ni momentánea. Yo se que el paso de la sociedad de hoy es acelerado pero la felicidad no se construye en una noche o en una semana. Es el firme compromiso de una vida entera.
La felicidad no es la ausencia de problemas. Muchos creen que si uno tuviera los hijos con títulos, la casa paga, el carro pago, y un buen retiro serían felices. Pues no es así. Les cuento la historia de Ralph Barton, el hombre que inventó la tira cómica de Popeyes el marino. Este hombre era multimillonario. El andaba con un maletín de gaceta en gaceta o de periódico en periódico recogiendo los millones que le producían sus derechos de creador. Pero un día se suicidó. En su carta de suicidio decía algo así… “He tenido todo lo que yo he querido en la vida. Si quería una pizza de 20 metros, me la mandaba hacer. Si quería una piscina dentro de la casa la construía. Un avión a mi antojo también lo tenía. Si quería el carro de una exposición, hasta con modelo y todo lo compraba…” Y sin embargo se mató.
La felicidad no es tangible ni se encuentra allí o allá sino que está dentro de ti.
La felicidad tampoco es color de oro, ni color de plata. Es color de conformidad. Si eres alegre con lo poco que tienes, eres feliz. ¿Eres tu feliz?
Cualidades de un hombre feliz
Esta es la parte que me gusta a mí. Dejemos que sea el mismo Jesús el que nos los proclame con un poderoso sermón, el famoso sermón de las bienaventuranzas. Y que Diosualidad (no casualidad) que nos lo presenta desde la misma montaña que Moisés hablo cuando recibió los mandamientos, las reglas de la felicidad en aquel entonces.
Dice así: <> (Mat. 5: 3-12)
Expliquemos rapidito lo que esto significa. La primera cualidad es ser “pobre de espíritu”. Esto se refiere al hombre humilde. El pobre al no tener depende de Dios y por ende no respira el oxígeno cargado de orgullo que respira el rico. El pobre es solidario y comparte con su vecino lo poco que tiene. Es servicial.
La segunda cualidad es ser parte de los “que lloran” o los que consuelan. Los que lloran son aquellos que carecen de alegría mundana, los que ven el dolor y la miseria del mundo y les desgarra el corazón, los que sufren por las injusticias, los que son rechazados y discriminados. Este tipo de hombre no está atado a la materia y busca la justicia divina. Esto hace que Dios se complazca en bendecirlo y levantarlo por encima de los desafíos.
La tercera cualidad es la paciencia, ser “pacientes” o mansos. O sea, los hombres que son pacientes son los que son capaces de ver las soluciones con claridad. También aman y todos los aman, atraen a las personas como imán.
La cuarta cualidad es tener “hambre y sed de justicia.” El hombre justo acepta los designios de Dios. El hombre justo trabaja por los derechos de los hombres. Su paga es una misericordia continua con sabor a entendimiento y prosperidad. ¿Posees alguna de las cualidades anteriormente mencionadas?
La quinta cualidad es ser “compasivo” o misericordioso. La palabra misericordia viene de la palabra misericordare o sea significa “dar el corazón al pobre.” Dios da en abundancia al que sabe dar (Siracides 35:9-10).
La sexta cualidad es tener un “corazón limpio” o puro. Pureza de corazón no es más que pensamientos y deseos dirigidos a la edificación del prójimo. Recompensa: Dios pensará en cómo ayudarte.
La séptima cualidad es ser hombre que “trabaja por la paz”. Aquí la lógica es clave. Para dar paz hay que tener paz. Si no te habías dado cuenta, la depresión es un grito desesperado de un alma atormentada. El alma que goza de paz es feliz como el águila. Lo contrario sería estar deprimido, infeliz.
La octava cualidad es ser “perseguido.” Esto lo entienden bien los que en países comunistas han sufrido el odio y la opresión de ser Católico o de creer en Dios. Ahora bien, cómo ayuda esto: Muy fácil, la prueba produce paciencia, la paciencia amor, y el amor la felicidad.
Para el hombre que transita por los caminos opuestos, lo mencionado anteriormente es absurdo e incomprensible. Cómo puede uno ser feliz y a la vez sufrir. La clave está en que el sufrimiento es temporal. Pero el sufrimiento de aquel que busca la felicidad en lo equivocado es continuo, aquí y en la vida siguiente. ¿Eres tu una de esas personas?
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| Last Updated ( Sunday, 04 May 2008 ) |
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