| Fe y lealtad |
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| Written by Manuel Riverón | |
| Sunday, 19 August 2007 | |
![]() Cuando decimos que uno tiene fe en una persona, damos crédito de que se puede confiar en esa persona, que esa persona dice la verdad. Esperamos lealtad en esa persona y que su palabra y sus actos sean coherentes el uno con el otro, que sean actos que no defraudan. Cuando la fe se solidifica en esa persona, el amor toma las riendas de esa relación y de una manera inevitable, confiamos mucho, no esperamos nunca ni un engaño, incluso, nos cegamos tanto que no vemos los errores aparentes.
Esa misma ceguera nos lleva a ser sordos ante las denuncias contra es que, ante otros “no es confiable...es un mentiroso...” Es entonces cuando decimos: “si no lo veo con mis propios ojos o lo oigo con mis oídos no lo creo.” Creer es ser testigo de una verdad como de una mentira también. Esta es la relación hasta cierto punto, de la fe y la lealtad. Fe es la firme convicción de que algo es verdad, es la confianza absoluta en algo o alguien. La verdad trae paz al corazón y a la mente y como siempre queremos que nos digan la verdad, creemos en la verdad y tenemos fe en la verdad. Por eso tenemos que ser leales en la verdad y decir siempre la verdad. La mentira trae divisiones, inseguridad, y desasosiego.
Había una vez un pueblecito de pastores que tenían un gran rebaño de ovejas en el campo. Ellos se turnaban para cuidar las ovejas del lobo, mientras los demás hacían sus labores en la casa. Un día, le tocó el turno a un mentiroso al que le gustaba ser importante e inventaba historias para llamar la atención de los demás. Se le ocurrió entonces llegar corriendo y decir que el lobo venía a comerse las ovejas. Entonces el pueblo entero corrió al campo con palos y escopetas para matar al lobo, pero cuando llegaran no había tal lobo, todo estaba en calma, así que regresaron al pueblo. El mentiroso volvió a hacer lo mismo por segunda vez y el pueblo hizo lo mismo, como no había lobo se regresaron otra vez al pueblo dudando ya de la veracidad del pastor. A la tercera vez el lobo vino de verdad y cuando el pastor mentiroso fue al pueblo a buscar ayuda nadie le hizo caso y el lobo se comió todas las ovejas.
Hermanas y hermanos, si quieres una relación amistosa que sea sincera, auténtica y veraz, empieza a vivir siempre con la verdad y los demás tendrán fe en ti. Un amigo sincero es leal a su amigo en todo momento como dice el dicho popular “creo hasta con los ojos cerrados”
Sabes quien te puede enseñar a ser auténtico y llegar a ese espíritu de verdad en tu alma—Jesucristo!!! Él es el camino, la verdad, y la vida. Su palabra y promesa son verdad, no hay engaños. Lo que dice lo cumple porque su palabra es vida y la vida es nuestra verdad. La verdad alimenta la fe y la lealtad. |
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| Last Updated ( Sunday, 19 August 2007 ) |
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