| Arriesga lo que eres por lo que puedes ser |
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| Written by Carlos Coello | |
| Sunday, 15 July 2007 | |
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En la canción “Soñar” cantada por Gloria Estefan y otros cantantes encontramos una frase depiladora, una invitación bien desafiante a ser todo lo que uno puede ser. La frase dice “...Arriesgar de una vez lo que soy por lo que puedo ser.”Y la canción en general es una invitación a lograr nuestros sueños, a vivir una mejor vida, a volar alto, a llevar la meta a su fin, a llegar lejos, a las estrellas...
Pero Gloria Estefan no es la única que nos invita a vivir feliz. Martín Valverde lo dice de esta manera “Lucha si quieres triunfar, pelea si quieres ganar...” El logotipo del army de los Estados Unidos proclama: “Be all you can be.” Monseñor Romulo Emiliani, por su parte, dice: “deja de ser pollito y se águila.” Un padre colombiano decía: “quema tus carabelas.” Y la santa palabra del Señor lo dice así: “...les enseñaron como cristianos a renunciar a su conducta anterior y al hombre viejo corrompido por seductores apetitos. De este modo se renuevan espiritualmente y se revisten del hombre nuevo creado a imagen de Dios, para llevar una vida verdaderamente recta y santa.” (Efe. 4:21-24)
Como ves, todos concuerdan en la invitación porque todos entienden la urgencia del asunto. Entonces, ¿Estamos nosotros dispuestos a despegarnos del ayer para comenzar a vivir un nuevo hoy; a sepultar el pasado para vivir un nuevo presente; a dejar de ser víctimas para convertirnos en hombres victoriosos? Aunque muchos tienen la tendencia a responder impulsivamente si, son pocos lo que logran un cambio en su vida. Se tu uno de los pocos. Arriesga lo que eres por lo que puedes ser.
Casi todos nosotros hemos escuchado la historia original de como Adán y Eva fueron llamados a vivir una vida recta y santa ya que el mismo Dios los capacitó para vivir dicha vida cuando los hizo a su imagen y semejanza. Sin embargo la desobediencia lo destruyó todo. Duró su felicidad lo que dura un merengue en la puerta de un colegio.
Desde ese momento, sus deseos se inclinaron a hacer todo lo contrario a lo noble, bueno, admirable y divino. Y rompieron la común unión con Dios. Atinaron a crear su propia verdad. Se convirtieron en seres autosuficientes e indiferentes. Pero Jesús en su cruz restauró la gracia perdida para poder vivir de nuevo al estilo del plan original. Sin embargo, nosotros todavía vivimos y seguimos escogiendo vivir como el hombre viejo, como el Adán que perdió la gracia.
Yo se que el cambio es algo difícil de encarar, aplicar y mantener ya que para cambiar hay que hacer dos cosas. Primero hay que romper con un viejo hábito. Y esto cuesta muchísimo. Segundo, hay que crear nuevas costumbres lo que conlleva tiempo, dedicación, y constancia.
La carne es débil y siempre busca pretextos, excusas, y se resiste a todo lo que atenta en contra de retirar su status quo: su apego a lo fácil, lo familiar, la monótono, al “yo soy así”, ya yo estoy viejo y no puedo cambiar. Pero, ánimo hermanos, ¡Si se puede! (Fil. 4:13)
Entonces, ¿Qué hay que cambiar? Todo aquello que nos ata a nuestro pasado miserable, a la mediocridad y que nos restringe de vivir un presente/futuro pleno. Hay que divorciarse de nuestra vieja mentalidad, de nuestros viejos conceptos. Así es que se arriesga lo que es uno hoy por lo que puede ser. Y esto también implica por supuesto a lo que quiero tener, donde quiero ir, lo que quiero aprender, el nuevo trabajo que quiero alcanzar, la nueva novia o la nueva vida que quiero tener.
Un cuento que nos ayudará mejor a entender este concepto--Cuentan que una vez, una niña de 8 años quería un collar de perlas falsas que colgaba con seducción en el cuello de un maniquí. La niña día a día pasaba para verlo y soñaba con tenerlo. Un buen día se propone comprarlo pero no tenía dinero. Entonces, comienza a trabajar para su abuelita y así logro reunir suficiente y lo compra... Todos los días se paraba frente al espejo y se lo ponía para observar su belleza pero solamente lo lucia en eventos especiales. Lo cuidaba con cariño y mucho celo. Un día, su papá le pide el collar sabiendo lo importante que era para ella. No entendiendo la petición de su padre, comienza a llorar y le dice “papi pídeme lo que tú quieras menos mi collar de perlas. Te entrego mi muñeca preferida o cualquier otra cosa pero no mi collar.” Y así pasaron algunos años y de vez en cuando el padre volvía a pedirle el collar y ella se negaba. Pasado el tiempo, cuando la niña ya tenia 18 años, el padre le vuelve a pedir su collar. Ella con tristeza y después de pensar lo mucho que significaba el collar para ella finalmente se lo entrega a su padre. Entonces, el padre mete la mano en su bolsillo y le entrega un collar de perlas genuinas.
Esta historia resalta de una manera inigualable la importancia del despegarse de aquello que es falso, de aquello que es meramente una copia barata de lo noble, digno y real, nuestra herencia.
Por eso hermano, hoy yo te exhorto a entregar tu collar falso de perlas por uno verdadero. No tengas miedo.
Es hora de que dejes de ser oruga para convertirte en mariposa; de ser botón para convertirte en flor. Deja de ser luna y conviértete en sol.
Si eres ladrón, mentiroso, inseguro, drogadicto, homosexual, es hora que comiences a vivir como el nuevo hombre donde la virtud es lo que te define.
Si estás en un trabajo que te hace infeliz, que te paga muy poco, donde hay muchas injusticias, menosprecian tus habilidades, abusan de ti, te impide desarrollarte como persona, es nocivo para tu salud espiritual, busca otro.
Si has vivido sumido en rencor, llevando a cabo una silenciosa venganza, castigando con tu indiferencia a otros, evadiendo la reconciliación, es hora que comiences a perdonar, a reconciliarte.
Si siempre has mendigado amor de tus amigos, seres queridos, es hora que te llenes del amor de Dios para que seas tu el que lo reparta y comparta.
Si siempre te has visto como un débil, incapaz, inútil, bruto, feo, etc, es hora que te des cuenta que Dios no hace basura. Tú eres imagen y semejanza suya. Entonces vive, actúa, y piensa de acuerdo a tu condición de hijo de Dios.
Si hasta ahora has sido prepotente, egoísta, engreído, rencoroso, orgulloso, dominante, cobarde, hipócrita, burlón, irresponsable, incompetente, perezoso…es hora que te liberes de esa mediocridad. Comienza a vivir verdaderamente. Arriesga lo que eres hoy por lo que puedes ser en Cristo.
Arriesgar es de valientes. La decisión es tuya. Redímete con la ayuda del Espíritu Santo!!! |
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