¿Por qué es tan importante que
sepamos el significado de este
gran misterio? Ustedes recuerdan
lo que dijo Jesús: ¿Acaso un
ciego puede guiar a otro ciego?
En otras palabras, ¿puedes tu
guiarte a ti mismo para llegar
al padre? Claro esta que no.
Permíteme explicarte el
porque. El ser humano nace
sujeto a una doble oscuridad. Es
ignorante y lleva consigo la
mancha del pecado original, lo
que le produce dicha ceguera.
Mas sin embargo, gracias a
nuestro Padre Celestial, esto
tiene remedio.
Se llama Jesús en la Eucaristía.
Y
yo se que muchos sabemos que
Jesús es el camino. Sabemos que
Jesús es esa fuente inagotable,
la revelación de lo escondido
quien se hace presente en la
adoración eucarística y que
también Jesús totalmente se hace
presente en cuerpo, sangre, alma
y divinidad en cada misa,
combinación que te lleva a una
plenitud espiritual.
Pero Jesús es más que eso también. Y
ese más está precisamente escondido
en la respuesta a la pregunta:
¿Qué es la eucaristía?
En la respuesta ha dicha pregunta se
encuentra todo lo que necesita un
católico para llegar a ser un buen
cristiano practicante. Es en dicha
respuesta donde
encontramos la cura para la
ignorancia y la fuerza para vivir en
un mundo moderno. Es en la respuesta
a dicha pregunta donde obtenemos la
fuerza para poder diferenciarnos de
los discípulos que terminaron
alejándose de nuestro Señor cuando
hablo de este misterio (Jn, 6, 66).
Sin mas demoras, la eucaristía es la
presencia salvifica de Cristo en
nuestra comunidad cristiana y su
alimento primordial, el tesoro mas
grande que tiene la Iglesia. La
eucaristía no es una práctica
piadosa o algo cultural que ante las
nuevas generaciones o progresos
sociales se vuelve obsoleta o algo
del pasado. Sino que este sacramento
transciende todo tiempo y es sujeto
de la eternidad.
La Iglesia en el Concilio Vaticano
II nos dice «La sagrada Eucaristía,
en efecto, contiene todo el bien
espiritual de la Iglesia, es decir,
Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan
de Vida, que da la vida a los
hombres por medio del Espíritu
Santo». Y el Concilio de Trento nos
habla de esta doctrina siempre
válida: «Por la consagración del pan
y del vino se realiza la conversión
de toda la sustancia del pan en la
sustancia del cuerpo de Cristo Señor
nuestro, y de toda la sustancia del
vino en la sustancia de su sangre.
Esta conversión, propia y
convenientemente, fue llamada
transubstanciación por la Iglesia
Católica».
¿Y que nos dice el catecismo de la
Iglesia Católica?
Comencemos por el párrafo
#1328 en el cual se nos da
una definición de este sacramento.
La palabra Eucaristía significa
“acción de gracias a Dios.” También
se le puede llamar “Banquete del
Señor”, “Fracción del pan”,
“Asamblea eucarística” “Memorial de
la pasión”, “Santo sacrificio”,
“Santa y divina liturgia”,
“Comunión”, o “Santa Misa.”
Ahora expliquemos porque se usan los
signos pan y vino. La primera razón
es obvia. Jesús utilizo ambos
elementos en su última cena y sobre
estos pronuncio su intención.
Además, ambos elementos, son claves
en la celebración de la pascua de
los judíos. También, Jesús usa las
especies de vino y pan como signos
que hablan a nuestros sentidos (el
ser humano necesita como punto de
referencia lo visible, lo palpable,
lo oloroso etc) pero luego de una
manera misteriosa a través de la
transubstanciación se convierten en
el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
También la Iglesia ve en el pan y en
el vino los dones de la creación
“frutos de la tierra” y “de la vid”
como también son “frutos del trabajo
del hombre” como decimos en la santa
misa.
¿Por que se le llama sacramento? Se
le llama sacramento porque junto a
los otros seis sacramentos son <>#
1116 (ver Lc. 8:46). La palabra
sacramento es sinónima de la palabra
misterio. Y para resumir, escuchemos
lo que dice el párrafo #1130 citando
a Santo Tomas “Por eso el sacramento
es un signo que rememora lo que
sucedió, es decir, la pasión de
Cristo: es un signo que demuestra lo
que se realiza en nosotros en virtud
de la pasión de Cristo, es decir, la
gracia; y es un signo que anticipa,
es decir, que preanuncia la gloria
venidera.”
¿Cual es el objetivo de este
sacramento? El sacramento
eucarístico esta ordenado a la
“santificación de los hombres, a la
edificación del Cuerpo de Cristo y,
en definitiva, a dar culto a Dios,
pero, como signos, también tienen un
fin instructivo. No solo suponen la
fe, también la fortalece, la
alimenta y la expresa...” #1123.
¿Quien instituyo este sacramento?
Nada más y nada menos que el propio
Jesús nuestro amadísimo Señor. <<
Llegada la hora, Jesús se sentó a la
mesa con sus apóstoles. Les dijo:
. Jesús recibió una copa, dio
gracias y les dijo:
> (Lc. 22, 7-20) Es El mismo Rey de
Reyes quien deja el mandato y quien
eleva la pascua terrestre a un nivel
divino-la pascua nueva y perfecta. Y
lo hizo para que no quedáramos
desamparados sino que siempre lo
tuviéramos presente y al alcance en
una forma comunitaria y personal.
Esta pequeña reflexión es un pequeño
fragmento de la serie “Una de las
siete maravillas de la Iglesia
Católica: La eucaristía.” (4/10/06)
También fueron estos dos elementos
los que uso Melquisedec, rey y
sacerdote (ver Gn 14, 18) y
recuerden que Jesús es sacerdote
eterno como el rito de Melquisedec
#1133. Y por ultimo, podemos ver su
significado escondido en su uso en
la antigua alianza con el pueblo de
Israel. Primero, ambos signos eran
ofrecidos como lo mejor y lo primero,
“en señal de reconocimiento al
creador.” En el éxodo los panes
asimos representaban a la “salida
apresurada y liberadora de Egipto.”
Y el mana en el desierto que siempre
le recordara a los judíos que ellos
dependen del pan de la palabra de
Dios #1134. |