|
|
¿Y cómo le conocerán si nadie les predica?
Written by Carlos Coello
Tuesday, 02 January 2007
“...Pues todo el que invoque el nombre del
Señor se salvará. Ahora bien: ¿Cómo van a
invocarlo si no creen en él?, ¿y cómo van a
creer en él, si no les ha sido anunciado, ¿y
cómo va a ser anunciado, si nadie es enviado?
Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermosos son
los pies del mensajero que trae buenas
noticias!...” (Romanos 10, 13-15)
Lo primero que me viene a la mente en estos
momentos es la canción de Marcos Witt
“Enciende una Luz.” ¿La han escuchado verdad?
Me encanta. Y cada vez que la escucho me
apropio más de ella.
El mensaje es simple y concreto. El
canta-autor resalta tres realidades. Una,
existe allá afuera... un mundo lleno de
dolor, sufrimiento, injusticias, ignorancia,
desprecios, soledad, falta de solidaridad y
de amor entre otros. La razón: no conocen a
Cristo. ¿Y por qué no le conocen?
Simplemente porque nadie les predica.
Apropiándonos de este mensaje, lo primero
que deberíamos tener en cuenta es que ese
mundo se encuentra en nuestra propia
parroquia. No hay que ir tan lejos. Hay
muchos jóvenes que tienen sed de Dios y como
no le conocen para llenar ese vacío,
recurren a todo tipo de cosa. Lo que nos
lleva a cuestionarnos: ¿Qué estamos haciendo
tú y yo para cambiar esa situación? ¿Hasta
cuándo mostraremos una actitud pasiva en vez
de activa? ¿Cuántos jóvenes más tienen que
sufrir, vivir infelices, ser ignorantes, o
vivir decepcionados porque tú todavía no te
has decidido ha decirle al Señor, “!Aquí
estoy Señor, envíame a mí. Yo trabajaré más
duro por tu reino. Yo cumpliré con mis
labores a tiempo. Yo pondré mis talentos a
tu servicio!”
Líder, no te puedes imaginar cuántas
bendiciones llegarían a nuestros hermanos si
nosotros mantuviéramos siempre una apertura
y obediencia a nuestra misión, si nosotros
fueras testimonios vivos de su amor, si
nosotros fuéramos sus pies y sus manos.
Jesús cuenta contigo. El te ama y por eso
abrazo la cruz. Lo hizo por tu salvación y
para que fueras feliz. ¿Qué estás dispuesto
a hacer por tu hermano? ¿Se podrá algún día
decir de ti “¡Qué hermosos son los pies del
mensajero que trae buenas noticias!”? Yo
creo que sí. Sólo dile al Señor “Aquí estoy
Señor...Envíame a mí.” Amén.
Para leer
más articulos haga clic
aqui. |
|