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La Libertad y el Libertinaje
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Written by
Carlos Coello |
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Thursday, 19 January 2006
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La libertad y el libertinaje son
dos términos que se han cruzado
entre si en los últimos tiempos.
Aunque el concepto libertad es
algo fácil, se complica cuando
los límites de la verdad se
corren. Por eso, hoy en día, más
personas optan por el
libertinaje. Bueno pero….¿qué
tiene eso que ver contigo? Mucho!!!
Tal vez creas que la diferencia
no sea tan significante para tu
progreso en la vida, pero lo es.
Te puede suceder lo mismo que le
pasó al hijo pródigo, el cual
paso a ser de un hombre libre a
un hombre esclavo.
Primeramente, vamos
a analizar el concepto de la
libertad. La libertad es tener
la capacidad de distinguir entre
aquello que es bueno y malo para
escoger lo correcto, o sea lo
que no
nos hará daño. Por ende, para
uno ser libre, debe escoger
dentro de los parámetros del ser
libre. El alcohólico no es libre
porque ha optado por un hábito
destructivo. El adicto a las
drogas no es libre porque el uso
de la misma lentamente lo
destruye. El que roba termina
descubierto y en la cárcel, algo
que obviamente no es bueno. Y
así hay muchos ejemplos. Mas
sería importante comentar sobre
la historia de José, el príncipe
de Egipto (Ver Génesis capítulos
37-50). A José prácticamente lo
obligan a adorar a otros dioses
si no, su vida correría peligro.
Él optó por no
hacerlo. Sabía que hay un solo
Dios y por eso escogió lo bueno
que es mantenerse fiel a su Dios.
Además escogió la fidelidad en
vez de idolatría. Por ende, su
decisión en ese momento fue la
de un hombre libre. Y es
exactamente esta actitud la que
le dio prosperidad y valor como
ser humano (dignidad), pasando a
ser de un “esclavo” al segundo
en autoridad en todo Egipto (Egipto
en ese momento era el país mas
poderoso de la tierra). Sólo el
hombre que es libre puede tomar
decisiones buenas.
Lo contrario es
libertinaje. El libertino es el
que escoge lo malo, lo que le
puede hacer daño. La mujer y el
hombre del Paraíso son un buen
ejemplo. El autor nos narra como
esa mujer pasa cambia y va de
mujer libre a esclava del pecado
cuya consecuencia alcanzó la
raza humana entera. De ahí que
tu pecado personal tiene
consecuencias sociales. Recordemos
que Dios le había dicho que
podía comer de todo árbol en el
jardín, menos del árbol del
conocimiento (Gen.2:16). Hasta
ese momento, ambos corrían por
el jardín con gozo, amor, en
amistad con Dios y libertad. El
andar desnudos no era un motivo
de escándalo para ellos (Gen
2:25). Pero un día optan por la
desobediencia (algo malo) y esto
conduce a su esclavitud. De
correr libres y contentos, de
pronto comenzaron a vivir
escondidos de Dios. Uno de su
descendencia Caín mata a su
hermano Abel, apareciendo la
envidia y la violencia. Y la
consecuencia más grave es que
pierden el paraíso (la vida
eterna). Todo por el uso
incorrecto de la libertad.
Seguimos con los
ejemplos del libertino. La
parábola del hijo pródigo tal
vez sea el mejor ejemplo (Ver
Lucas 15:11-31). Este era un
joven que decide pedirle la
herencia a su padre y se marcha
hacia un país lejano a
malgastarla. Noten que Dios en
el papel del padre nunca obliga
a su hijo ha optar por el bien.
Tú mismo tienes que escoger. Es
por eso que te regaló el derecho
del libre albedrío. Te creó sin
tu permiso pero no te salva sin
tu permiso. Siguiendo la
historia, llega un día en el
cual al hijo se le acaba todo el
dinero. Entonces tiene que
venderse para poder comer. Este
hombre lo tenía todo. Su papá
era millonario. Tenía jornaleros
que trabajaban en su finca,
tenía negocios, etc. Y su hijo
era heredero de esa riqueza. Sin
embargo, lo pierde todo por
convertirse en un libertino. De
comer en manjares pasa a comer
la sobra de los puercos. De usar
un perfume costoso pasa a usar
la peste que genera el corral de
los puercos. De usar ropas finas
y de diferentes diseños pasa a
usar ropas llenas de fango y
desflecadas. De dormir en una
cama cómoda y bajo un edredón
bordado con diseños orientales
pasa a dormir entre ruidos y con
frió. Ese es el precio del
libertinaje.
El que opta por
escoger la cultura de la muerte
en vez de la cultura de la vida
también es un libertino. ¿Por
qué? Porque viola el mandamiento
“No Matar.” Entiende que el niño
no nacido no
es propiedad tuya. La vida de
ese niño y sus derechos
provienen de Dios, no de ningún
ser humano o gobierno. Por ende
esa vida humana es sagrada desde
su concepción hasta su muerte
natural. Lee la declaración de
independencia de este paísy
verás que los derechos
irrevocables de los no nacidos
son concedidos por su creador y
no por otra entidad. (En el
segundo párrafo dice: “We hold
these truths to be self-evident,
that all men are created equal,
that they are endowed by their
Creator
(not mother nor government
or court) with certain
unalienable Rights, that among
these are Life,
Liberty, and the
pursuit of happiness.”
Aun más, el
libertino es aquel que hace lo
que le da la gana. Han escuchado
la famosa expresión: “Yo hago lo
que me da la gana.” Sinceramente,
esta gente cree que son libres,
que nadie le tiene que decir lo
que deben hacer—ni gobierno, ni
Iglesia, ni la conciencia, ni la
razón. Ellos son los dueños y
hacen lo que quiera. Bueno, si
tu eres una de esas personas
siento decirte que eres
esclava(o) de la gana. El hecho
de escoger lo que te manda la
gana y no lo que es correcto y
bueno, te esclaviza. Te vuelves
esclavo de tus impulsos y de tus
pasiones lo cual eventualmente
te hará daño.
¡Pero no te
desanimes! Si tú has sido una de
esas personas que han optado por
el libertinaje, nunca es tarde
para cambiar. El hijo pródigo lo
hizo. Él dijo: “Me levantaré” y
regresó a su casa. ¿Estás tu
dispuesto(a) a levantarte y
regresar?
La palabra de Dios es
transparente y comprensible. Él
nos dice: “ante ti pongo fuego y
agua, tu metes la mano donde
quieras.” Yo no se tú pero yo
escogí meter la mano en el agua,
la libertad. Ahora te toca a ti
decidir.
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