El mundo de hoy quiere vendernos
una imagen falsa del cuerpo
humano. Nos quieren hacer creer
que el cuerpo humano es
meramente un objeto sexual, que
es cuna de pasion, que es medio
de locura. No en valde, nuestra
sociedad se ha llenado de
expresiones genitales. Todo
tiene una connotacion sexual.
Todo esta vestido con un
colorido erotico para mayor
atraccion. Todo esta cubierto
por el manto del placer. Y el
medio para lograrlo es por
supuesto el cuerpo
humano.
Sin embargo, el cristiano debe
preguntarse: ¿Fue creado el
cuerpo humano para ser deposito
de un erotismo pervertido,
desenfrenado y genitalizado o
fue este creado con el proposito
original y unico de convertirse
en el medio por excelencia a
traves del cual fluye la maxima
expresion del amor y la comunion?.......
Desde pequeños se nos inculca el
uso de ropas para cubrir
nuestros cuerpos porque es
illegal e inmoral andar desnudos.
Pero esa no es la unica razon.
Exiten otras razones: la
desnudez es causa de tentacion y
verguenza, se presta para la
pornografia y prostitucion, y
cuando su uso es forzado,
explota la belleza del mismo,
entre otros). Mas enfoquemosnos
en la razon principal. El estar
desnudos causa una sensacion de
culpabilidad, verguenza y
deshonra (shame), algo que corre
contrario a la idea original.
Permiteme explicarme. Si una
mujer que tiene pudor, por
ejemplo, se esta bañando y de
repente entra en el baño un
estraño o el hombre que le gusta
pero que todavia no es
su esposo, inmediatamente su
reaccion sera la de cubrirse su
cuerpo. Segun Juan Pablo II, la
mujer tiende a cubrirse para
protejer la dignidad que Dios le
regalo ante una mirada morbosa.
Segundo, esta mujer se reusa a
ser tratada como un objeto
sexual. Esta mujer sabe que en
la mirada de ese hombre se
esconde la codicia y la lujuria
de un placer desenfrenado y
egoista (producto del pecado
original) o que este hombre
pudiera ser un violador, alguien
que desea violar su estado
inocente (West, 2004, p. 26).
Ojo: esto aplica a ambos sexos.
Sin embargo, en la aucensia del
estraño, la mujer se baña a
gusto y sin verguenza alguna. Su
desnudez es tan normal como
respirar. Asi tambien es la
reaccion ante su esposo. Sin
miedo, ella se convierte en pre-eva.
Pre-Adan y pre-Eva
Pre-eva es la mujer en el
paraiso antes del pecado
original. Al igual que pre-Adan,
esta mujer se paseaba dignamente
mostrando la belleza de su
desnudez a la creacion. Su unico
vestido era la inocencia, la
pureza, la transparencia, y la
manifestacion gloriosa del
creador. Es por eso que pre-Adan
(y yo me identifico con el) dijo:
“Esta
si que es hueso de mis huesos y
carne de mi carne...” (Gen,
2:23). Esta expresion no es de
codicia sino de asombro y
admiracion porque momentos
antes, lo unico que pre-Adan
habia visto eran cuerpos de
animales pero no de persona. Yo
me imagino que se le cruzaron
los pensamientos, se quedo mudo,
su quijada descanso sobre el
piso, sus ojos se desolvitaron,
su corazon se estrallo contra
las paredes de su pecho, y fue
alli donde surgio el primer
ectasis del plano humano, la
poesia.
“Oh Dios creador, tu creacion se
corona con la cumbre de la
belleza. Entre el ectasis humano
y la manifestacion divina, el
hombre una sola cosa puede hacer:
elevar con todo su ser una
eterna alabanza de
agradecimiento y de gozo pleno.”
Divina desnudez
Como pueden apreciar, esa
desnudez no encierra pecado
alguno. Es precisamente la
atadura al pecado lo que
pervierte su estado original lo
que
provoca la necesidad de taparse
ante Dios, de esconder algo.
Es por eso que contraria a la
expresion de asombro inocente
del hombre (pre-Adan) en el
jardin hoy en dia corre la
perversion de dicha vision, la
reduccion y limitacion del
cuerpo solamente al plano sexual
del placer erotico y genital.
Claro que dicha percepcion
pierde fuerza ante el sabio
conocimiento de la funcion
divina de nuestros cuerpos,
puentes de gloria.
Si el hombre moderno dice: “El
cuerpo es para el placer. El
cuerpo o la carne es mala como
la herejia de los Maniquis
afirmo siglos pasados. El cuerpo
es una hoja de papel para pintar
tatoos. El cuerpo es un
colgadero de aretes y gangarrias.
El cuerpo es un instrumento de
comercio.” Dios nos dice: “Y asi
fue: Vio Dios que todo cuanto
habia hecho era muy
bueno...” (Gen,
1:31). El catesismo nos dice:
“...La belleza de la creacion
refleja la infinita belleza del
Creador” (#341). Tambien nos
dice: “El hombre, siendo un ser
a la vez corporal y espiritual,
expresa y percibe las realidades
espirituales a traves de signos
y simbolos materiales. Como ser
social, el hombre necesita
signos y simbolos para
comunicarse con los demas,
mediante el lenguaje, gestos, y
acciones. Lo mismo sucede en su
relacion con Dios” (# 1146). El
cuerpo nos ayuda a experimentar
lo divino alcanzando su plenitud
en la desnudez de corazon y de
cuerpo.
Coronando una conclucion
Ya que ha quedado establecido la
percepcion y funcion de nuestros
cuerpos, nuestra proxima meta
debe ejecutarse dentro de los
parametros de la reparacion de
nuestra imagen divina. Jesus
viene al rescate y a traves de
Maria se encarna para elevar una
vez mas nuestra dignidad. En
otras palabras, nos llama a
regresar a nuestra desnudez
original que por cierto no es
solo de cuerpo sino que tambien
de corazon. Jesus quiere que
derrumbemos esos muros de odio,
de pretencion, de falsedad, de
fariseismo que hemos construido
alrededor de nuestro corazon.
Como tambien quiere que veamos
el cuerpo humano como medio de
comunion y puente de expresiones
de amor entre los seres humanos
y entre Dios y sus hijos e hijas.
Y aunque es cierto que mientras
llevemos dentro de nosotros el
pecado original no habra una
desnudez plena, tambien es
cierto que si miramos a nuestros
cuerpos desde el jardin del Eden
seremos capaces de elevar su
percepcion y su lugar a la misma
vez que acentuamos su dignidad,
grandeza y nobleza.
(Enseñanza basada en el libro
“Teología del cuerpo para
principiantes” por Christopher
West)
Basta ya de desagrar lo divino.
Basta ya de pretender. Basta ya
de promover una mentira.
Volvamos al origen de todo.
Volvamos al origen de lo noble,
lo digno, lo puro, y lo divino.
Volvamos al origen del amor a la
manera genesis.
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