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(Atención:
Este
escrito es la continuación de la “tercera
parte” localizada en la sección
Reflexiones semanales)
Tipos de amigos
Existen tres tipos de amigos. El
primer tipo de amigo es la persona
que es mas que un conocido con la
cual tu compartes un almuerzo, X
cantidad de horas de trabajo, una o
varias clase en la escuela, chistes,
entretenimiento, deporte, un club,
etc. Ahora, en este tipo de relación
no existe una profundidad. Es algo
superficial y esta sujeto a
desaparecer con el menor viento que
requiera esfuerzo, traiga un
conflicto, o cause un cambio de
horario y las personas dejen de
verse.
La segunda clase de amigo es un poco
mas profunda y mas seria. Ya en este
nivel hay intercambios de asuntos
personales, la conexión a nivel
emocional es más fuerte. Los
esfuerzos extras no son cargas ni
retos; más bien son ya parte de la
dinámica de la relación. Los
consejos son característicos de la
misma. Cualquier conflicto o crisis
se enfrenta junto. Poco a poco cada
persona aprende a dar más y espera
recibir menos. Y el tipo de amistad
mas madura, responsable, y mas unida
es la de “mejores amigo.” La
profundidad en este nivel es plena y
sólida; difícil de diluir e
inquebrantable ante las
adversidades. La distancia o la
falta de tiempo también son
impotentes ante su robustez. Los
secretos hache desaparecen........
.......Los consejos son mutuos y
frecuentemente buscados.
Consideración, perdón, ayuda
incondicional, amor, y dedicación
son los estandartes que van en
procesión delante de la misma. Este
tipo de amigo es capaz de morir si
es preciso por la otra persona. Así
lo hizo David, Jonatan, Pelopidas,
Epaminondas y el pajarito de la
fábula. ¿A quien no le gustaría
tener amigos como estos?
Nuestros anhelos
“Bueno pienso que la amistad es un
don que Dios nos ha permitido tener
para disponer de el. Se lo ofrecemos
a personas de las cuales esperamos
recibir los mismos sentimientos. Es
parte del libre albedrío que el
Señor nos da ya que estas personas
no se unen a nosotros por vínculos
de sangre.
En el caso mío espero siempre que
esa amistad que yo escoja comparta
mis principios: la sinceridad, la
buena comunicación, confianza mutua,
nunca engaños ni mentiras, apoyo
ante cualquier situación y también
pienso que este grupo es reducido
porque no a todos nos podemos
entregar de esta forma y ser
correspondidos. Los desengaños
hieren. Quisiera tener muchos amigos
pero mi corta experiencia me ha
enseñado que buenas relaciones
humanas pueden haber muchas pero
amigos como tal son escogidos. No
obstante soy bastante introvertida y
reservada y hasta ahora la persona
en la que más he confiado siempre ha
sido mi mama. Analizándolo un poco
trato de ofrecer mi amistad y es
menos lo que espero a cambio. Es
mejor dar que tener que recibir
¿verdad?” Esta es la opinión de una
joven (Ana del grupo Jóvenes Voceros
de Cristo)
Muchos de nosotros tenemos
expectativas similares. Todos
queremos tener un brazo en el cual
nos pudiéramos apoyar en los días
mas pesados de la vida. Pero una
buena amistad
tiene sus exigencias. Hay pasos a
seguir para encontrar un buen amigo
y también es necesario entender las
responsabilidades que trae consigo
el tener amigos.
Buscando un amigo
Hay varios pasos a seguir. El
primero ya lo sabes. Consiste en
saber que características definen a
un buen amigo, no vaya a ser que
termines con un enemigo. El segundo
paso es llevar en mente lo que dijo
el famoso ensayista Emerson.
Que tu meta principal en
la vida sea buscar esa persona capaz
de sacar lo mejor que hay en ti y
ponerlo en practica. Tercer
paso, es conveniente que no te hagas
amigo de una persona que ya tiene
varios amigos porque tal vez no
tenga tiempo suficiente para ti.
Cuarto paso, si quieres un amigo
“comienza por probarlo y no confíes
en el inmediatamente. Porque hay
amigos de ocasión que no son fieles
el día de la desgracia.” (Sira.
6:7-8). Quinto paso, “Que sean
muchos tus amigos, pero ten uno
entre mil como consejero.” (Sira.
6:6) Sexto paso, el más importante,
necesitas conocer y temer al Señor
si quieres que vengan buenos amigos
a tu vida. “El que teme a Dios se
hace verdaderos amigos, pues, como
es el, así serán sus amigos” (Sira.
6:17). Séptimo paso,
no te impongas o fuerces una
amistad porque a la fuerza ni los
zapatos. Nadie puede obligar a otra
persona a quererte. Lo único que
si tú puedes hacer es
dejarte querer.
Tus responsabilidades
Temer al Señor es la primera
responsabilidad. Ser maduro, tener
tiempo disponible, ser fiel, leal, y
aplicar la regla de oro. Se fuente
no cubo. Anda despacio y con
paciencia. Se honrado y digno de
confianza.
Alimentando la amistad
Tal vez nunca te hayas dado cuenta
de lo siguiente. Presta atención.
Esto es un principio de vida que te
voy a regalar. “Casi no existe
relación entre el numero de veces
que veas a una persona o la cantidad
de anos que lleves trabajando o
estudiando con la misma. La cantidad
no fortalece una amistad. Es la
calidad el combustible que hará
perdurar dicha amistad. Por ende, el
crecimiento y la solidez de una
amistad depende de un compartir
intimo lejos de la monotonía del
diario (Un viaje a la playa, una
acampada, un barbecue “barbacoa”
etc.) Es en esa intimidad donde dos
mundos se funden, donde dos vidas se
hacen casi una.” (Carlos Coello)
Escucha más y habla menos. Dios te
creo con dos oídos y una boca para
que escuches el doble y hables
menos. Reconoce los esfuerzos de la
otra persona y sus atributos. Se
amable, atento, y sincero en todo
momento. Ofrécete sin reservas. Se
espontáneo, autentico, y perdona
siempre. Lleva tú siempre la
iniciativa. Nunca compitas ni seas
celoso. Y si algún día cometes un
error, no pierdas tiempo en
reconocerlo y pedir perdón.
Escucha, dije reconocerlo no
excusarte.
Ojo, cosas a evitar
Regla #1. Nunca te acostumbres a la
relación. En otras palabras, riega
tu amistad día a día y no tomes por
dado ese regalo de Dios. Mira lo que
pasa cuando eso sucede:
La Perla de la Mora.
Una mora de Trípoli tenía
Una perla rosada, una gran perla:
Y la echo con desdén al mar un día:
--<< ¡Siempre la misma! ¡Ya me cansa
verla!>>
Pocos anos después, junto a la roca
De Trípoli... ¡la
gente llora al verla!
Así le dice al mar la mora loca:
--<< ¡OH, mar! ¡OH, mar! ¡Devuelveme
mi perla!>> (José Marti de la edad
de oro)
Regla #2. Siempre da más y espera
menos. Esto evita que tu amistad se
convierta en una inversión.
(Esta
reflexión es propiedad de Jóvenes
Voceros de Cristo y solo puede ser
reproducida si
se especifica el autor y la
fuente que lo contiene) |