St. Agatha Catholic Church
1111 SW 107th Ave - Miami, FL 33174

Quienes Somos

Enlaces


Ministerios

Reflexiones

Articulos

Salud y Finanzas

Fuente de Vida

Para Lideres

Para Parejas

La Virgen Maria

Galeria de Fotos

Contactenos

 

 

 

Que pena pero no tengo tiempo...

     

Written by Carlos Coello   

Friday, 20 April 2007


 
Debido a que vivimos en un mundo muy competitivo, materialista, ego-céntrico, e individualista, todos andamos en una carrera contra reloj. Todos queremos alcanzar la misma meta: el éxito aunque esto implique sacrificar relaciones amorosas, familiares y amistosas.
Y no solo tenemos sed de un título o de bienes materiales sino que, también tenemos una gran ansiedad por estar siempre haciendo algo...enviando text messages, revisando el celular constantemente o el correo electrónico, escuchando el Ipod, divirtiéndonos, etc. En la mentalidad de la sociedad moderna, si no estás ocupado en algo, si no estás haciendo algo, no estás en nada...te estás perdiendo toda la acción...no eres parte del grupo popular... no eres parte de la masa exitosa.

Y por supuesto que para lograr éxito en la vida o para tener bienes materiales, hay que sacrificar algo y ese algo es en muchas ocasiones nuestro tiempo. Es precisamente por eso que la frase “No tengo tiempo” se ha convertido en una de las frases más populares hoy en día. Hasta los niños ya te responden con esa misma famosa expresión.

Ahora bien, no hay nada malo en que aloquemos parte de nuestro tiempo para alcanzar nuestros sueños. Hay que dedicarle tiempo a nuestra carrera, a nuestros estudios, a nuestro trabajo y a nuestras metas personales. El problema comienza cuando todo nuestro tiempo lo invertimos solamente en nuestras metas personales. El problema yace en esos múltiples momentos en que, el prójimo que vemos y a Dios que no vemos, pasan por desapercibidos en nuestra agenda.

Mientras iban caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía Marta una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, estaba atareada con todo el servicio de la casa; así que se acercó a Jesús y le dijo: -Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola para servir? Dile que ayude. Pero el Señor le contestó: -Marta, Marta, andas inquieta y preocupada por muchas cosas, cuando en realidad una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, y nadie se la quitará.” (Lc. 10:38-42)

Yo nunca había entendido esta lectura a plenitud. Sabía que Señor es justo pero no entendía por qué si Marta estaba dedicada a las labores de servicio, de mantener la casa bonita, el lugar organizado y la cocina lista para los apóstoles como muchos de nosotros, su dedicación fue su señalamiento. Fue durante una homilía que el entendí. Contaba el sacerdote que antes de la misa, había saludado a un feligrés y cuando le había sugerido que se quedara para participar en la cena del Señor, la respuesta suya fue: “Padre en este momento no tengo tiempo. Tengo muchas cosas que hacer.” Y yo estoy seguro que ella dijo la verdad porque hoy en día casi todo el mundo vive bajo el yugo de los tres times o tiempos. Tenemos un part-time, un full-time y un no-time. ¿Así quién va a tener tiempo, verdad? No tenemos tiempo para lo más importante en la vida-Dios.

Y así era Marta. Estaba más interesada en llevar a cabo su agenda personal que en escuchar las palabras de vida, la palabra que produce organización y da tiempo en abundancia en nuestras vidas. Marta no entendía que hay un tiempo para cada cosa, que hay un tiempo para sembrar y un tiempo para recoger...un tiempo para llorar y un tiempo para reír...un tiempo para dormir y otro para trabajar. (Ecle.3:2)

Pero Marta no es la única persona. ¿Cuántos de nosotros nos asemejamos a Marta? ¿Cuántos de nosotros nos enfocamos tanto en nuestras metas personales, aun por nobles que sean, que terminamos abandonando a nuestros amigos, a aquellos que decimos querer? Ni siquiera nos preocupa si están bien o mal. Lo único que nos interesa es que nos estén saliendo nuestras cosas bien. ¿Cuántos de nosotros por estar enfocados en nuestros proyectos olvidamos llamar a tío o abuela, a papi o al primo? ¿A cuántos de nosotros nos importa la vida del otro pero…no ahora porque no tenemos tiempo? Y yo no se si ustedes lo han notado pero siempre el más afectado en todo esto del “no tengo tiempoes el Señor y todo lo relacionado a construir Su Iglesia. Es como si todo lo relacionado a Cristo se convirtiera en un obstáculo, en un estorbo, en una amenaza a nuestro éxito, algo fastidioso, intrometido, etc. Por ejemplo:

Semanas de prueba en la escuela: Dejo de ir al grupo, no contesto el celular.

Overtime en el trabajo. Dejo de ayudar en la Iglesia

Visita de un amigo/familiar. No voy a misa

Cansado. Ni me llames.

Apurado. Unahora en misa es mas que suficiente sino ya eso es fanatismo.

Novio/a. Conmigo no cuentes..

Y tal vez nos creemos que por echar a un lado al Señor o a nuestros amigos o familiares vamos a tener más tiempo y es ahí que cometemos el más grave error. Es como el padre o madre que se mata trabajando para darle cosas materiales a su hijo y luego el hijo se convierte en un joven rebelde, ingresa en las gangas, usa drogas/substancias indebidas, fracasa en la escuela, etc. No en balde Martín Valverde dice que el tiempo que no le dediques a tus hijos te lo quitarán luego. Lo mismo pasa con nosotros. El tiempo que no le dediques al Señor hoy lo tendrás que emplear mañana arreglando el desastre de tu vida. Escoge: o se lo entregas al Señor o se lo entregas a Satanás. Satanás es como las agencias de “Cash your Check Fast” pero luego hay que pagar y bien caro con el interés. Dios comienza a bendecirte desde el momento que le entregas tu tiempo.

Por eso, si no tienes tiempo para tus amigos, mañana tendrás amigos que tampoco tendrán tiempo para ti y terminarás sólo. Si no te interesas por los demás, nadie más se interesara por ti.

Hermanos, siempre es de sabio rectificar. Te invito a que comiences hoy. Comienza a dedicarle tiempo a lo noble, a lo importante, a Dios primero, a tu familia y a tus amigos. En lo referente a Dios, comparte con Él mediante la oración diaria y la participación en tu grupo o comunidad. Llama a tus familiares e interésate por su salud, por su bienestar. Invierte tiempo en reconocer sus aportes en tu vida, sus ejemplos, sus consejos y agradécelo porque lo que no hagas hoy con alegría lo harás mañana en medio de dolor.

Yo se que todos estamos ocupados. Que la agenda está full. Pero ten cuidado de cuan ocupado estés. Decía una persona que “busy” significa BeingUnderSatanYoke.

Se puede estar ocupado en las metas personales pero también es necesario que inviertas parte de tu tiempo sabiamente. Nunca es tarde para cambiar. Por eso te invito a que cambies la frase “No tengo tiempo” por la frase “qué puedo hacer por ti.” Amen.

 
 
 

    


 


 

Copyright © 2008 Miami, Florida 33155 USA. All rights reserved. This site was created by Hugo Chilo